Os tengo que confesar un par de cosas, las cuales no estoy muy acostumbrada ha hacer, pero bueno, allá voy. Allá va, nuestra historia.
Puede que los que seáis más cercanos a mi ya la conozcáis, pues esto lo dice todo. Pero un 27 de junio de 2013 mi vida cambió radicalmente. En nuestro primer contacto, ni si quiera era capaz de imaginarme que en cuestión de dos meses después de ese día creásemos las 'Princesas Incomprendidas', ni que nuestra primera conversación fuese de los animales que teníamos. Y aquí la prueba:

Ni me imaginé tampoco que la primera vez que hablásemos por teléfono, unos 4 meses después de crear el grupo me hiciesen una foto y me pillasen hablando contigo, Cristina. Ni que esa misma tarde, bajase hablando contigo por las escaleras, casi me cayese por estas, por simplemente ir a comprar chuches. Y tu, medio preocupad me dijeses: Habana, ¿estas bien? mientras te reías. Ni tampoco me dijeses 'Habana, esta noche Andrea quiere hablar contigo por Skype', por lo cual me puse más nerviosa. Ni tampoco imaginaba que no podría entenderte esta primera vez que hablamos por teléfono, y como no, no conseguí entenderte, por eso tuve que decirte varias veces, '¿Puedes repetir?'.
Ni tampoco imaginaba que la primera vez que hiciese skype contigo, Andrea fuese para que ambas dos, tras casi tres horas hablando acabásemos llorando, para desahogarnos como no lo hemos hecho nunca. Contarnos lo todo. La una a la otra. Y que al día siguientes publicases un texto diciendo:
'Alguien me enseño que el camino esta lleno de piedras, pero que si están ellas para darme la mano merece la pena. Que sin ellas no, no me da la gana'.
Se podría decir que este día fue otro día importante en nuestra amistad, o por lo menos para mi, lo fue.
¿Y quien me iba a decir que en el verano del 2014 iba a ver a mis dos mejores amigas? Que iba ha hacer un año desde que aparecieron en mi vida, Que ese verano iba a ser el mejor y también el peor... Y que 15 meses, iba a llegar a la conclusión de que simplemente valía la pena quedarse con los momentos felices, con los que me hiciesen sonreír y volver a cometer esa locura.
Y quien me diría que un buen día, así de repente, me despertase a las 6 de la mañana, nerviosa y con ganas de gritar, con mi abuela, en una habitación de hotel de Madrid, para coger un tren a las 8 de la mañana y que dos horas y media después ocurriese esto:
Y que después de ese maravillo día, me dirían que al día siguiente tu madre ya te hubiese confirmado que en 8 días estarías a mi vera otra vez, durante 10 días, esta vez, en Alicante.
¿Y quien me diría a mi, que un año después, hasta estuviésemos haciendo planes de futuro?
Pero sobre todo, como podría yo imaginarme que en 27 meses, mi vida haya cambiado tanto y que haya tenido el placer de conoceros. El placer de compartir nuestras vidas en conjunto. El placer, de tener a dos personas a mi lado las cuales no se ni como me aguantas. Con las que quiero cumplir todas esas promesas y planes de futuro. Esas dos personas, que son más que mis mejores amigas. Mis hermanas.
A vosotras, felices VEINTISIETE VEINTISIETES a vuestro lado, por que sin vosotras no, no me da la gana.




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